Cuando se piensa en el valor de una propiedad, algunos cometen el error de centrarse únicamente en el valor fiscal que aparece en los impuestos y documentos oficiales.
Sin embargo, tu propiedad podría valer mucho más en el mercado real y hay acciones que podés tomar para aumentar su valor y maximizar el potencial de tu casa.
Seguí leyendo esta nota de Interwin, para entender las diferencias entre valor fiscal y real de una propiedad y dos opciones para que tu propiedad valga más en el mercado; la primera tiene que ver con realizar una inversión en mejoras y la segunda, en transformarla en un negocio inmobiliario.
Valor fiscal y valor real de una propiedad
El valor fiscal de una propiedad es aquel que se utiliza para fines impositivos. Es el que se refleja en los registros oficiales del estado y sobre el cual se calculan los impuestos que debes pagar por tu inmueble.
Este valor suele estar determinado por las entidades fiscales y no necesariamente se actualiza de manera regular o refleja las fluctuaciones del mercado. Es una referencia burocrática que puede estar muy por debajo de lo que realmente vale tu casa o departamento.
Por otro lado, el valor real de una propiedad es lo que realmente podría obtenerse si decidieras venderla en el mercado actual. Este valor toma en cuenta múltiples factores como la oferta y demanda en la zona, las características de la propiedad, su estado de conservación y las mejoras que se hayan realizado. El valor real es mucho más dinámico y está en constante cambio, dependiendo de la situación del mercado inmobiliario.
¿Cómo conocer el valor de una propiedad?
El valor fiscal puede ser fácilmente consultado en los registros oficiales, a través del catastro o en la boleta de impuestos de la propiedad.
Para conocer el valor real, lo más recomendable es la tasación de una propiedad. Para tasar una casa, es necesario contar con expertos que realicen un análisis exhaustivo que incluye factores como la ubicación, tamaño, antigüedad, estado de conservación, mejoras recientes y la situación actual del mercado inmobiliario, lo que implica ver el potencial que podría tener tu propiedad. Con esta información, te proporcionarán una cifra más precisa y cercana al valor de venta actual.
Pero si en una primera instancia solo querés saber el valor aproximado, podés recurrir a métodos alternativos para hacer una estimación del valor real de tu propiedad. Por ejemplo, podés buscar propiedades similares en venta en tu barrio.
Invertí para aumentar su valor
Si descubrís que el valor real de tu propiedad es menor de lo que esperabas o querés maximizar su potencial de venta, hay varias acciones que podés hacer para lograr el aumento de valor de una propiedad:
- Renovaciones estratégicas: No todas las reformas aumentan el valor de la misma manera. Enfocate en aquellas que suelen tener un mayor impacto, como remodelar la cocina o los baños, mejorar el estado de las instalaciones eléctricas o actualizar la fachada y las ventanas.
- Mejorá la eficiencia energética: La eficiencia energética es cada vez más importante para los compradores. Inversiones en aislamiento, ventanas de doble vidrio o la instalación de paneles solares pueden no solo reducir los costos de energía a largo plazo, sino también aumentar significativamente el valor de una casa.
- Optimizá el espacio: Si tu propiedad tiene áreas poco aprovechadas, considerá cómo podrías optimizarlas. Por ejemplo, podés crear espacios abiertos que den una mayor sensación de amplitud o construir patios o jardines si el espacio lo permite. Los compradores valoran cada vez más el espacio exterior y la posibilidad de personalizarlo.
- Mejoras estéticas: A veces, detalles como una nueva capa de pintura, mejorar el paisajismo o cambiar el revestimiento de suelos y paredes pueden hacer una gran diferencia en la percepción del valor de una propiedad. Estos cambios relativamente económicos pueden tener un impacto considerable en el atractivo de la casa.
Transformá tu propiedad en un negocio inmobiliario
Si no querés invertir en mejoras en tu propiedad, hay otra opción que te será incluso más rentable y tiene que ver con transformar tu propiedad en un negocio inmobiliario. Esto permite obtener ingresos no solo por la renta de lo construido, sino también por el potencial total del terreno.
Para saber si tu propiedad es apta para venderse como terreno y realizar un desarrollo inmobiliario tenés que seguir los siguientes simples pasos:
- Comunicate con nosotros: Proporcioná los datos de contacto y la ubicación exacta de la propiedad a través de nuestro sitio web, para iniciar el proceso.
- Análisis de la propiedad y estudio de factibilidad: Nuestros expertos evaluarán el terreno, su situación legal y las posibilidades de desarrollo, como construcción en altura o nuevos proyectos.
- Reunión: La división de Terrenos te presentará el valor real de tu propiedad y el potencial a largo plazo, destacando oportunidades que quizás no habías considerado.
Razones para venderlo como terreno:
Transformar tu propiedad en un proyecto inmobiliario es una forma estratégica de aumentar tu patrimonio y te brinda diferentes oportunidades:
- Recibir un pago en dólares para resguardar tu capital.
- Recibir unidades en otro emprendimiento ya terminado.
- Tomar metros cuadrados en el edificio que se desarrolla en tu mismo terreno.
Beneficios:
- Podés ahorrar en costos de compra-venta.
- Podés convertirte en co-partícipe del desarrollo, obteniendo beneficios directos del negocio inmobiliario.
- Podés incrementar el valor de tu propiedad al aprovechar al máximo su capacidad constructiva y espacio aéreo.
Como viste, es posible que tu propiedad valga mucho más de lo que creés. Maximizar el valor de tu casa es un proceso que requiere información, planificación y ejecución, pero los beneficios pueden ser considerablemente altos. Comunicate con nosotros y conocé las mejores alternativas que tenemos para ofrecerte en Interwin y obtener un mayor retorno sobre tu propiedad.













